🪴 Plantas de Interior

Cómo trasplantar una planta paso a paso (y cuándo no hacerlo)

Señales de que toca trasplantar, qué maceta elegir, el proceso completo en nueve pasos y los cuidados de las dos semanas siguientes.

Ilustración de una planta siendo trasplantada a una maceta más grande

El trasplante es de las pocas operaciones de jardinería de interior que asustan de verdad. Se sacan las raíces, se ve tierra por todas partes y da la sensación de estar haciéndole daño a la planta. En realidad es un proceso sencillo, y hacerlo a tiempo evita muchos problemas de los que luego cuesta salir.

Igual de importante es saber cuándo no hacerlo: trasplantar por costumbre, o por comprar una maceta bonita, es una de las formas más habituales de estropear una planta que estaba perfectamente.

Señales de que toca trasplantar

  • Raíces asomando por los agujeros de drenaje o por la superficie del sustrato.
  • El agua se escurre inmediatamente al regar, sin empapar: hay más raíz que tierra.
  • El sustrato se seca en uno o dos días cuando antes aguantaba una semana.
  • La planta se vuelca por desproporción entre la parte aérea y la maceta.
  • Crecimiento detenido en plena primavera, con buena luz y riego correcto.
  • Costra blanca en la superficie: acumulación de sales que conviene renovar.
  • Han pasado dos o tres años con el mismo sustrato, que ya está agotado.

La comprobación definitiva

Riega ligeramente, espera una hora y desmolda la planta con cuidado. Si el cepellón sale entero y ves un ovillo denso de raíces recorriendo todo el exterior, toca trasplantar. Si ves tierra suelta y raíces repartidas, vuelve a meterla: aún no.

Cuándo NO trasplantar

  1. Recién comprada. Espera entre dos y cuatro semanas para que se aclimate a tu casa. Un cambio de luz y de maceta a la vez es demasiado.
  2. En pleno invierno, salvo urgencia.
  3. Cuando está floreciendo. Perderá las flores.
  4. Si está enferma o debilitada por una causa que no sea de raíz: primero resuelve el problema.
  5. Solo porque la maceta no te gusta. En ese caso, mete la maceta original de plástico dentro del macetero decorativo. La planta ni se entera.

Elegir la maceta

MaterialVentajasInconvenientes
Barro sin esmaltarTranspira, difícil de encharcar, estableSe seca rápido; pesa; puede criar moho blanco exterior
PlásticoLigero, retiene humedad, baratoFácil de encharcar; poco estable en plantas altas
Cerámica esmaltadaBonita y estableNo transpira; muchas vienen sin agujeros
Fibra o resinaLigera y resistenteComportamiento similar al plástico

Regla innegociable: agujeros de drenaje

Una maceta sin agujeros es una trampa para las raíces, por muy bien que riegues. Si te enamoras de un macetero sin drenaje, úsalo como funda: deja la planta en su maceta de plástico con agujeros dentro y sácala para regar.

Y el tamaño: 2 a 4 cm más de diámetro, nunca más. Es el error número uno de quien empieza, y explicamos por qué en cada cuánto regar las plantas de interior: el sustrato sobrante permanece húmedo semanas y pudre las raíces.

Material necesario

Lo que hay que tener a mano

  • Maceta nueva con drenaje, lavada.
  • Sustrato adecuado a la especie (ver qué sustrato usar para cada planta).
  • Tijeras limpias o desinfectadas con alcohol.
  • Guantes y periódico o plástico para proteger el suelo.
  • Regadera con agua a temperatura ambiente.
  • Un palito para asentar el sustrato.
Maceta nueva, sustrato y planta preparados para el trasplante
Todo preparado antes de sacar la planta: cuanto menos tiempo pasen las raíces al aire, mejor.

El proceso en nueve pasos

  1. Riega ligeramente el día anterior. Un cepellón húmedo sale entero; uno seco se desmorona y rompe raíces.
  2. Prepara la maceta nueva. Añade una capa de sustrato en el fondo, calculando que el cepellón quede unos 2 cm por debajo del borde.
  3. Desmolda con cuidado. Sujeta la base del tallo entre los dedos, inclina la maceta y tira con suavidad. Si se resiste, presiona los laterales o pasa un cuchillo romo por el borde interior. Nunca tires del tallo.
  4. Examina las raíces. Las sanas son firmes y claras; las podridas son blandas, oscuras y huelen mal.
  5. Poda lo dañado. Corta con tijeras limpias las raíces podridas o secas. Si el cepellón está muy apelmazado, afloja el tercio exterior con los dedos y haz tres o cuatro cortes verticales superficiales para estimular el crecimiento hacia fuera.
  6. Retira el sustrato viejo suelto, aproximadamente un tercio. No hace falta dejar las raíces limpias del todo, salvo que haya pudrición.
  7. Coloca la planta centrada y a la misma profundidad que estaba. Enterrar más el tallo es un error frecuente que provoca pudriciones.
  8. Rellena por los lados con sustrato nuevo, presionando suavemente con los dedos o con el palito. Sin compactar en exceso: las raíces necesitan aire.
  9. Riega en abundancia hasta que drene, deja escurrir y vacía el plato.

Los quince días siguientes

El trasplante produce un estrés que se manifiesta durante una o dos semanas. Es normal ver hojas ligeramente caídas o incluso alguna amarilla. Para ayudar a la recuperación:

  • Luz media, no directa. Aleja la planta del sol fuerte unos días.
  • Riega algo menos de lo habitual. Las raíces dañadas absorben menos y el sustrato nuevo retiene más.
  • No abones durante al menos cuatro semanas: el sustrato nuevo ya trae nutrientes y las raíces heridas se queman con facilidad.
  • No la muevas de sitio ni le hagas ninguna otra intervención.
  • No podes hojas salvo que estén claramente secas.

Si a las tres semanas la planta sigue decaída y el sustrato tarda muchísimo en secarse, sospecha de exceso de agua o de raíces dañadas. Las señales para distinguirlo están en por qué se ponen amarillas las hojas.

Casos especiales

Plantas muy grandes

Cuando la maceta ya es enorme y no quieres subir de tamaño, haz un recambio de sustrato superficial: retira los 5 cm superiores de tierra con cuidado y sustitúyelos por sustrato fresco. Renueva nutrientes sin mover la planta.

Suculentas y cactus

Se trasplantan con el sustrato seco, al revés que el resto, y no se riegan hasta pasada una semana. Así cicatrizan las heridas de las raíces y se evita la pudrición.

Orquídeas

No usan sustrato normal sino corteza, y necesitan maceta transparente con muchos agujeros. Su trasplante sigue reglas propias que no se parecen a nada de lo anterior.

Plantas con raíces podridas

Retira todo el sustrato viejo, lava las raíces con agua templada, corta con tijeras limpias todo lo blando y oscuro, deja secar la planta al aire un par de horas y replanta en sustrato nuevo y seco. Riega poco durante las dos semanas siguientes.

Comprobación final

  • La maceta nueva es solo 2-4 cm mayor y tiene agujeros.
  • La planta está a la misma profundidad que antes.
  • Queda 1-2 cm libres hasta el borde para poder regar.
  • Has regado hasta que drenó y vaciado el plato.
  • Está en luz media y no la vas a abonar en un mes.

Un trasplante bien hecho se nota semanas después: la planta arranca con hojas nuevas más grandes y el sustrato vuelve a secarse a un ritmo razonable. Si has esperado a que la planta lo necesitara de verdad y no te has pasado con el tamaño de la maceta, tienes casi todo hecho.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que trasplantar una planta de interior?

La mayoría, cada dos o tres años, pero la señal fiable no es el calendario sino las raíces: cuando salen por los agujeros de drenaje o forman un ovillo compacto al desmoldar, ha llegado el momento. Las de crecimiento lento pueden estar cinco años en la misma maceta.

¿Cuánto más grande debe ser la maceta nueva?

Entre 2 y 4 cm más de diámetro, nunca más. Una maceta demasiado grande retiene agua que la planta no puede consumir, y ese exceso de humedad alrededor del cepellón es una de las causas más frecuentes de pudrición de raíces.

¿Puedo trasplantar en invierno?

Es preferible esperar a primavera, porque la planta está en reposo y se recupera peor. Solo se justifica en invierno si hay una urgencia real: pudrición de raíces, plaga en el sustrato o maceta rota.

¿Hay que regar justo después de trasplantar?

Sí, un riego generoso que asiente el sustrato y elimine bolsas de aire alrededor de las raíces. Después conviene espaciar los riegos algo más de lo habitual durante dos semanas, porque las raíces dañadas absorben menos y el sustrato tarda más en secarse.

#trasplante#macetas#sustrato#raíces
Redacción de BloggolisEscribimos guías caseras que probamos antes de publicarlas: si un truco no nos ha funcionado, lo decimos. Puedes leer cómo trabajamos en Sobre Nosotros o mandarnos una corrección desde Contacto.

Sigue leyendo sobre plantas

Artículos de la misma categoría que encajan con lo que acabas de leer.